1.- Esto pa ti, esto pa mi
Sigue la racha de procurar dar la mejor impresión democrática y presentar nuestro putrefacto sistema judicial como algo respetable, sabiéndose bien por quienes hacen esta campaña que nadie en España tiene sinceramente excesiva confianza en la calidad de nuestra democracia y nadie, ni en España ni fuera, tiene el menor respeto a un sistema judicial generalmente visto como inane, corrupto y ultraconservador.
La discusión se centra en estos días en si debe llamarse a declarar por el juez del caso Palmarena-Urdangarín a la propietaria de la sociedad a la que se investiga por desvío de millones de euros de los caudales públicos a cuentas privadas, utilizando la imagen, poco discutible en las altas esferas políticas y empresariales, de la jefatura del Estado.
Esta señora es, como todos sabemos, personaje de difusa trayectoria: hija de los actuales reyes, con despacho por muchos años en la poderosísima Caixa, casada con un individuo poco aristocrático y bastante vulgar.
Pretende defender que no tenía ni idea de por qué, además de por su alta cuna, era tan rica y vivía en casa de lujo y le ingresaban tanto dinero en sus cuentas gentes tan importantes como presidentes de Comunidad Autónoma, alcaldes y alcaldesas, directivos de las más importantes firmas, y cómo es que se podía dar ciertos lujos pagando de su bolsillo y no de lo que le pasara su padre. Cómo llegaba ese dinero a su bolsillo creía que se debía al natural simpático y seductor de su buen marido.
Ahora se investiga a ese buen hombre y buen marido, pero no a la propietaria al cincuenta por ciento de la sociedad que realizaba tan jugosas operaciones.
Pero eso es en realidad lo de menos, lo importante no es cuanto pillaban de la administración pública esta feliz pareja, sino cómo. Porque seguro que hay muchos merluzos del tres al cuarto que ante la posibilidad de tomar un guiski con ellos era capaz de firmar cualquier cosa y ponerles en la mano un puñadito de euros propiedad de la ciudadanía y no de ellos, pero eso no resulta creíble más que en los casos de cuatro verdaderos mindunguis: alcaldes de pequeñas localidades, y gerentes de sociedades públicas de poca monta.
Los de verdad, los peces gordos pagaban por un inútil informe sacado de internet o copiado de cualquier otro realizado por la propia consejería o sociedad pública, o simplemente vacuo, a cambio de algo ¿de qué? ¿Hay que suponer que los verdaderos peces gordos pagasen al Sr. duque a cambio de nada?
Facturita de trescientos mil euros del erario público: esto para ti, esto es mi parte ¿o no? Ya que probablemente pensarían que nadie se atrevería nunca a investigar negocios oscuros de la casa real.
Así que lo que nos interesa no es tanto lo que pillaban estos dos honrados propietarios de sociedades sin ánimo de lucro, según ellos decían, sino cuánto cobraban por firmar con ellos los peces gordos que desde las presidencias, consejerías, direcciones generales, sociedades públicas y otros organismos, firmaban tan extraños contratos creídos de que eso sí que nunca sería investigado.
¿Hasta donde llegarán las investigaciones? Ese es el verdadero quid de la cuestión. Y ahí somos muchos los que nos resulta imposible confiar en que la venda que cubre los ojos de la justicia no esté llena de agujeros y descosidos.
2.- La vida es una tómbola
Estos peces gordos llevan años viviendo en el país de ¿Qué hay de lo mío?. Que quiere decir que en las áreas de corrupción endémica llevamos años y años en que nadie cierra ningún contrato con la administración sin la correspondiente comisión. Entre el siete y el treinta por ciento de todo contrato con ayuntamientos y otras entidades públicas de estas zonas de peligrosidad social manifiesta, debe entregar todo empresario que contrate con esas administraciones a los diversos responsables del área con la que firma su correspondiente contrato. Y no hablamos sólo de estafas salvajes como la depuradora del caso EMARSA en la ciudad de Valencia y alrededores, ni de Marbella, sino de alcaldillos y concejalillos de pueblos de tres mil habitantes a la hora de contratar con la mísera empresa local la construcción de la enésima inútil rotonda de entrada en su desconocida villa.
Estas áreas de corrupción ya endémica situadas en las zonas de máxima especulación de Valencia, las Baleares, Murcia, Andalucía, Madrid, Galicia, etc., han recreado el sistema doble de contabilidad privada. La inmensa masa de dinero negro que ha dado realmente vida a la impresentable e insostenible economía española salía de tres lugares: la promoción inmobiliaria con leyes ad hoc para generar masas descomunales de dinero negro, la banca, combinando hábilmente sus procedimientos tradicionales con la nueva economía especulativa, y lo de toda la vida: droga, armas, prostitución, etc.
Toda la vida perdiendo dinero con los tradicionales sistemas, y ahora por fin llevan años descubriendo que la nueva economía ultra da mucho más de sí que esas bagatelas de la droga, las armas, etc.
Ese sí que es el tema que tenemos que poner encima de la mesa y que nunca conoceremos realmente los ciudadanos, ya que la verdadera economía es esa y por desgracia para ellos tiene una excrecencia inevitable que es la economía oficial en blanco. La verdadera economía, el verdadero capitalismo puro y duro, es el que nadie controla oficialmente, como indica la lógica más obvia. Por ahora no pueden evitar que una parte todavía importante de la economía funcione en blanco, veremos con el tiempo.
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