domingo, 27 de noviembre de 2011

LOS OTROS RESULTADOS. LA TERCERA CÁMARA

Tiene no poco interés el estudio de los resultados de candidaturas que no han obtenido escaño.
Los dos principales han sido la que se definía como ecologista con un punto notorio de alternativa, EQUO, y la propuesta en defensa de los derechos de los animales y sobre todo antitaurina, PACMA. El primero aspiraba a obtener escaño, el segundo sólo pretendía medir sus posibilidades ante las próximas elecciones europeas en las que la circunscripción es estatal, sabiendo que a nivel provincial no tenía posibilidades en ninguna circunscripción. En las europeas puede obtenerse escaño con algo menos de ciento cincuenta mil votos y en estas ha conseguido superar la barrera de los cien mil.
EQUO se ha mostrado un tanto marginal y sólo los seguidores convencidos deben conocer su programa, sus ideas y sus propuestas. No ha sido capaz de ofrecer una propuesta clara y atractiva para el sector más alternativo y ecologista que podía ser su base. Además le han faltado los votos valencianos donde ha preferido ponerse de segundón de un partido nacionalista que a veces se presenta como de izquierda y a veces como de derechas, pero que en todo caso es el más fervoroso defensor de los bous al carrer, las salvajadas festivas con toros y vaquillas, la caza supuestamente tradicional masiva y no selectiva y la utilización masiva de fitosanitarios en agricultura intensiva, y que nunca ha levantado la voz contra la destrucción masiva del litoral por parte de las promotoras ya que según ellos eso es trabajo para los pueblos. En esas condiciones este partido nacionalista minoritario ha conseguido un diputado y EQUO ha perdido el suyo.
Por debajo de eso, llama la atención la subida proporcional de numerosos pequeñas agrupaciones fuertemente ideológicas y muchas de ellas simples sectas más o menos iluminadas, que han conseguido incrementos notables.
Se pueden analizar en cuatro sectores principales: partidos de izquierda de planteamientos rígidos y un tanto elementales, partidos fascistas, pequeños o no tan pequeños partidos que se mueven entre el nacionalismo y el regionalismo, y agrupaciones difusas que proclaman entusiasmadas su llamada a la buena voluntad ciudadana.
Entre todos, o sea todos los que no han sacado diputado ni lo esperaban, han obtenido bastante más de medio millón de votos (563.299).
Salvo errores aislados hay que interpretar que son votantes muy concienciados con su elección y de un cierto nivel de politización activa, que prefieren tirar su voto a la basura antes que participar con efectividad en un juego que consideran inútil y falseado.
Destacan los votantes de Escaños en Blanco, con casi cien mil votos. A los que habría que sumar en cierta forma los votos en blanco, lo que da un total de casi cuatrocientos mil votos, sin duda lúcidos, cívicos, y en general de gran conciencia política.
Como la abstención ha sido del 28,31 %, y los votos en blanco más los votos de Escaños en Blanco suman respecto al total de ciudadanos con derecho al voto, hayan votado o no, los votos en blanco el 2,7 % y los de la candidatura Escaños en Blanco un 0,3 %, el total de votos en blanco es de 3 %, casi cuatrocientos cincuenta mil votos. Esto representa una desafección de más del treinta por ciento de ciudadanos con derecho al voto. Si suponemos que un quince por ciento, siendo muy generosos en el cálculo, es puramente técnico, esto es de enfermos, inhábiles, marginales, etc., el resultado es que unos diez millones de ciudadanos o se han abstenido o han votado en blanco, más o menos los mismos que han votado al PP, y casi un tercio más de los que han votado al PSOE.

De los grupos de izquierda dura destaca el PCPE que sigue siendo una verdadera fuerza con 26.436 votantes, y la suma de los tres grupos de izquierda comunista o troskista que suman ellos solos más de cuarenta mil votos. El total, casi setenta mil activistas de extrema izquierda, es de una fuerza considerable, pero siguiendo las duras tradiciones de la izquierda jamás conseguirán actuar con eficacia electoral y seguramente ni lo pretenden.
Por el contrario los dos grupos fascistas militantes, España 2000 y FE de las JONS, suman tan sólo unos doce mil votos, si bien lo más llamativo es que han más que duplicado los resultados de las anteriores elecciones. Lo más llamativo es que el grupo más duro, España 2000 tiene algo más de nueve mil votantes pero sólo en dos provincias: Valencia y Castellón, donde es sabido que gozan de la protección de altos mandos locales policiales, y donde actúan como fuerza de choque de verdaderas bandas mafiosas de la derecha local, Camps y Fabra no han de ser ajenos a ese sorprendente ascenso que les llevó en las elecciones municipales a alcanzar incluso concejalías en pueblos de población media. Naturalmente que la inmensa mayoría de las organizaciones fascistas actúan en la clandestinidad y por tanto no resulta fácil cuantificarlas.
Sorprende la caída en picado de las escasas organizaciones puramente republicanas que prácticamente han desaparecido del ámbito electoral, en parte subsumidas por Izquierda Unida, y en parte incapaces de alcanzar los avales que la actual ley exige en cada provincia.
Llama también la atención la irrupción del Partido Pirata, que ha obtenido más de veinticinco mil votos, ahora que aunque la señora Sinde desaparezca del panorama político, a dios gracias, las cosas se van a poner todavía más oscuras con el nuevo gobierno y sus amigos del mundo de la SGAE, las grandes editoriales, y los amos de la informática de pago.
Al margen, salvo en el caso del Partido Andalucista quedan unos cuantos mínimos partidos regionalistas que no se han mostrado capaces de romper el debate PP-PSOE. Los andalucistas no han sacado diputado pero suman la nada despreciable cifra de setenta y seis mil y pico votantes. De forma comparativa con su pasado reciente siguen en vía muerta.
Alrededor de veintitrés millones de votantes han votado con resultado de alcanzar su partido alguno o muchos escaños. Algo más de once millones, o no han votado o han votado nulo, en blanco, o Escaños en Blanco. Algo más de medio millón han votado candidaturas que eran puramente testimoniales. El PP gobernará con los votos de un 31,6 % de los ciudadanos con derecho a voto. Es mucho, pero no ese apoyo masivo que proclaman. Los del PSOE no alcanzan más que un escaso veinte por ciento de los ciudadanos con derecho a voto. Léase al revés: un setenta por ciento no quiere verse gobernado por el PP, y un ochenta por ciento no quiere verse gobernado tampoco por el PSOE. Pásesele la cuenta a la tristemente mezquina Transición de los años 80.

Y al margen de este análisis no se olvide que este país tiene tres cámaras legislativas, o de poder real: el Congreso de Diputados, el Senado y el Tribunal Constitucional, las dos primeras electas por la ciudadanía, el Congreso con listas cerradas, ley d’Hont, circunscripciones excesivamente curiosas y avales preelectorales, la segunda mucho más abierta, pero de nulo valor real, y esa tercera no elegida por la ciudadanía, sino de tipo corporativo, como en el viejo fascismo, elegida por los tres quintos de parlamentarios: Calculen y vean que el PP se permitirá el lujo de no tener que negociar prácticamente nada para nombrar un Tribunal Constitucional de propiedad exclusiva, ni tampoco tendrán problema con el Consejo Supremo del Poder Judicial, ni con la elaboración de Leyes Orgánicas que son imprescindibles para el desarrollo de la legislación universal y europea que afecta al llamado Reino de España. Y para colmo el Gobernador del Banco de España, el penoso señor Fernández Ordóñez, cumple su mandato en junio próximo, y el nuevo todopoderoso gobernador será nombrado en exclusiva por el PP. Y eso con un simple apoyo de menos de un tercio de la población, pero con un sistema electoral y una transición profundamente agresivas con los derechos ciudadanos.





domingo, 20 de noviembre de 2011

DEUDAS, BENEFICIOS Y PARADOS

Según datos  publicados por Europa Press, las seis principales constructoras españolas tienen una deuda con la banca que al cierre de setiembre alcanzaba los 22.520.000.000 , y mantienen un pasivo de 61.135.700.00 .
El Estado español ha tenido pendientes unos vencimientos de deuda durante el año 2011 por un monto de unos 40.000.000.000 . Los vencimientos ya firmados para el año 2012 ascienden a 117.000.000.000 .
Esto indica el peso que la construcción tiene en la economía española, la deuda de las promotoras equivale en el año actual a la mitad de la deuda del Estado. No es poco.
Sin embargo el Estado español no consigue recaudar fondos con sus bajísimos impuestos y su descomunal masa de dinero negro que las grandes empresas y los bancos sacan fuera del circuito capaz de mantener el Estado con sus impuestos.
A su vez esas mismas seis principales promotoras y constructoras que han acumulado en ese periodo esa  deuda y mantienen en su balance ese pasivo, han tenido unos beneficios netos a 31 de setiembre de este año de 1.971.800.000 , que se han repartido limpiamente entre sus propietarios.
Y a la vez el paro ha superado ya los cinco millones de ciudadanos en un país de cuarenta y siete millones de ciudadanos, unos activos, otros que quisieran ser activos y nadie les emplea en nada, y casi un cuarenta por ciento de ancianos, niños, enfermos y lisiados, que se llama España.  
Con estos datos cabe preguntarse si el nuevo gobierno está dispuesto a corregir un desequilibrio tan escandaloso, o si por el contrario estará entusiasmado con la brillante idea de seguir apretando las tuercas de unos (la inmensa mayoría) para dejar volar hasta la estratosfera las de otros (la más exigua minoría). No en vano se especula con que el nuevo ministro de hacienda es un gestor de esos organismos financieros internacionales que han conseguido que se alcancen estas curiosas cifras de deudas, beneficios y paro.

viernes, 18 de noviembre de 2011

¿QUIENES SOMOS? ¿DE DONDE VENIMOS? ¿A DONDE VAMOS?

Hace un mes escaso, un triste acuerdo parlamentario permitió a los dos partidos que nos gobiernan cambiar la sacrosanta y hasta hace poco purísima Constitución para incluir en ella un punto según el cual, el orden de prioridad en los pagos al que se obliga el gobierno en todo momento es el siguiente: Primero se paga a los bancos y agiotistas acreedores del estado, y segundo a funcionarios, servicios sociales, inversiones en obra nueva, investigación, desarrollo de infraestructuras, etc.
Esto quiere decir que cuando nos gobiernen más directamente que ahora los gestores y banqueros del FMI y de la gran banca internacional, como los Srs. Monti o Papademos, ellos deberán repartir los recursos que queden en caja, si quedan, de la siguiente forma: primero deberán llamar a sus jefes para preguntarles cuanto se les debe a cada uno, luego se les abona lo que haga falta según esta trascendental información, y al fin se ve si queda algo para médicos, maestros, funcionarios, etc., y en caso de quedar, se les reparte según una escalilla de peligrosidad social, primero a los que más follón puedan armar, y luego a los que sean. Obviamente sin mermar los sueldos de altos cargos, amigos de altos cargos con puestos de responsabilidad –léase asesores, conseguidores, comisionistas, etc.-, y sin mermar los imprescindibles gastos de representación ni de asesoría de imagen.
Y ahora resulta que cómo no hay nada en la caja del Estado,  nos informan que hay que pedir crédito para pagar la nómina de este mes a los funcionarios, y resulta que los banqueros y agiotistas que prestan, piden un rendimiento del 7 % de su préstamo.
No nos engañemos más, no piden, por explícita determinación constitucional, para pagar a los funcionarios ni para pagar servicios sociales, tal como han afirmado los dos partidos gobernantes y apoyan sus amigos de CiU, piden, porque lo indiscutible tras la profunda y pasmosa reforma de la hasta hace poco inmaculada Constitución, es que hay que pagar de forma ineludible y absolutamente prioritaria las deudas pendientes, de inmediato vencimiento, con esos mismos bancos que ahora les prestan.
Todos sabemos que quien pide créditos para pagar créditos vencidos está ya liquidado financiera y económicamente. Ese es ahora nuestro caso.

martes, 15 de noviembre de 2011

TODOS VENDEN CRECEPELOS MILAGROSOS

Todos los candidatos electorales pretenden convencernos de que ellos saben cómo salir de la crisis, crisis en la que estamos gracias a su empeñoso esfuerzo de años. Es razonable pensar que si ellos nos metieron deberían saber cómo salir, y por cierto, que bien que lo saben, pero desde luego no están dispuestos a decirlo en público por la sencilla razón de que si lo dijeran no les votarían más que los banqueros y las grandes inmobiliarias.
Ellos tienen la fórmula y la están aplicando con rigor: hundir en la pobreza y la marginación a millones de ciudadanos para que unos pocos miles alcancen cotas de poder y riqueza inimaginables.
Lo único que tienen que hacer es no agobiarse y marchar a un ritmo de destrozo social suficientemente razonable para que no se produzcan reacciones desagradables, y tengan que recurrir a procedimientos excesivamente groseros para mantener a la población tranquila aunque desesperada, desesperada, pero tranquila, paciente, no excesivamente agresiva, aunque indignada. Saben que todavía no es hora de levantar fuerzas propias que impongan el orden, un nuevo orden, desde luego. Todavía.  
Para ellos lo importante es ganar tiempo para ir construyendo ese orden nuevo que les de, a ellos y sólo a ellos, ciertas garantías de estabilidad y de fuerza suficiente. Para nosotros lo importante es reaccionar antes de que eso ocurra, no como en los años treinta.
Y para reaccionar es preciso decir la verdad, la que ningún candidato electoral está dispuesto a decir por aquello de que hay que dar mensajes optimistas, positivos, esperanzadores.
Y la verdad que quisiéramos escuchar por fin alguna vez y que nadie quiere decir en voz alta, es muy simple. La verdad única y segura, es que no se va a salir de esta crisis en diez, quince o veinte años, y que cuando la crisis acabe el mundo no se parecerá demasiado al que hemos conocido.
Y lo único que nos puede importar es saber atravesar la crisis en las condiciones mejores posibles para la inmensa mayoría, o sea, garantizarnos de verdad que habrá servicios sociales para todos aunque sean peores, pensiones y paro indefinido aunque tuvieran que ser más escasos, que no necesitamos tantos AVES, ni aeropuertos muertos, ni las innumerables autopistas que rodean a las grandes ciudades, sino buenos trenes económicos, buenas autopistas para las largas distancias, buenos transportes, no rascacielos de lujo, sino buenas casas baratas, no grandes coches de alta gama sino buenos coches económicos que consuman muy poco y que no dependan de la gasolina exclusivamente, no campos de golf, sino buen deporte colectivo y popular, no grandes escuelas privadas subvencionadas multilingües y de elite, sino muchas y buenas escuelas, buenos maestros bien pagados, buenas universidades que no dependan para su supervivencia de las empresas multinacionales y buenos centros de investigación que trabajen para el mañana.
Y así tantas cosas, que nos sobran y tantísimas que nos faltan. El objetivo de ellos es que cada día nos falten a nosotros más cosas y a ellos les sobren más, el nuestro es meter en la cárcel a los ladrones y estafadores profesionales que nos han traído hasta aquí y a sus evidentes y manifiestos encubridores, y que no nos falte lo imprescindible, viviendo todos mucho más prudentemente.

martes, 8 de noviembre de 2011

DEBATE-DIBATE

La primera cuestión es razonar quién ganó el debate-dibate. Pues es seguro que los únicos que ganaron fueron Izquierda Unida y UPD. La imagen era de más de lo mismo entre dos encarnizados contrincantes que no aportaban más diferencias sustanciales que matices en cuestiones sociales y contenía muy poca política.
Lo que sé resultaba evidente es la enorme senectud de nuestro sistema. Dos viejos gallos de nuestro panorama político, sin espolones, cansinos, enormemente vacuos, difusos y aburridos, discuten sobre el futuro, cuando representan puro pasado en época de crisis aguda.
Los dos desde hace treinta años han sido ministros de educación, y la enseñanza está en estado cataléptico, aunque la extensión y gratuidad sí que han sido un avance real, pero a costa de hundir la calidad, los dos han sido ministros de interior y vivimos en el país de la corrupción, lleno de mafias internacionales que se alimentan de la especulación inmobiliaria salvaje, los dos han sido vicepresidentes políticos del gobierno, y hemos llegado a un sistema en el que miles de ciudadanos han decidido dar la espalda a la vida política oficial y salir a la calle al no encontrar ningún otro cauce para expresar sus puntos de vista, y los dos hablan desde la posición de gente importante que nunca ha conocido más que por referencias indirectas, el paro, las más angustiosas dificultades económicas, los problemas cotidianos de millones de sus y nuestros conciudadanos.
El PP ha tenido un presidente del gobierno que era Inspector de Hacienda en excedencia, y pretende tener ahora otro que es Registrador de la Propiedad en excedencia, ese es todo su balance, altos funcionarios públicos con enormes sueldos y de profesiones de dudosa reputación. El PSOE ha tenido dos presidentes del gobierno, uno, abogado, que al fin y al cabo llegó muy joven al gobierno por mor de la historia más que de méritos propios, y un profesor universitario en excedencia, y ahora tiene a un candidato que es otro profesor universitario en excedencia. Todos estos excedentes de la administración, o sea funcionarios que no ejercen, son excedentes desde hace unos treinta años, o sea viven sólo de la política y de los extraños negocios que dependen del poder político. El balance es de una pobreza social descomunal.
Nótese que en la hora y media de debate nunca se habló de la juventud, nunca se habló de la corrupción, nunca se habló de la inmigración, nunca se habló del fracaso escolar, nunca se habló de los desahucios, nunca se habló en realidad de la realidad política y social del país que pretenden gobernar. Y nótese como para ninguno de los dos existe siquiera la España periférica, Cataluña, Euskadi, Galicia, todo eso es para ellos un mundo artificioso creado para fastidiarles, pero no reales, aunque catalanes, vascos y gallegos no se hayan dado cuenta todavía de que oficialmente o no existen, o si existen es mejor ignorarles para quien deba gobernar de verdad en la autodenominada España, a la que Rajoy llamó nación, y Rubalcaba país.
Y por tanto deducimos que nunca hablaron a la juventud, que ellos ignoran de forma casi absoluta, nunca hablaron a los corruptos que según ellos parecería que no existen, quizás porque los tienen demasiado cerca y demasiado dentro, nunca se habló de la inmigración, quizás porque saben que aún los americanos con derecho a voto por haber obtenido la ciudadanía española, no piensan votar en su inmensa mayoría y por tanto no les interesan para nada, nunca se habló del fracaso escolar porque para ellos parece que las familias y los maestros son sólo objetos a los que intentar manipular pero no ciudadanos reales con problemas reales, ni se dirigen a los desahuciados, que es un tema delicado si luego tienen que negociar sus campañas electorales con los bancos que desahucian con demasiada facilidad y sangre fría, ni hablaron a Cataluña, Euskadi o Galicia, ni hablaron  en suma de política. No hablaron ni quisieron hablar, en ningún momento, de una sociedad ya cansada de ellos y de sus pobres partidos, cansada de esa Constitución que entre ellos y con la firme ayuda del PC, escribieron, con el fin de ignorarnos a los ciudadanos de a pie.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

COMO DIJO EINSTEIN: TODO ES RELATIVO



Tras despedir a decenas de miles de empleados públicos, rebajar sueldos, pensiones, malvender el patrimonio público, y pagar miles de millones de euros, los griegos deben ahora aceptar ser gobernados directamente por el Fondo Monetario Internacional o declararse en bancarrota.

Grecia, la pequeña España

En la ciudad de Larissa capital de Tesalia, de 250.000 habitantes, hay más porsches per cápita que en Nueva York o Londres según un curioso estudio de quien fuera hasta hace poco jefe del Departamento Económico del primer ministro griego. Más aún, afirma este estudio que en toda Grecia hay más porsches Cayennes que contribuyentes que declaran ganar al año más de 50.000 €.
¿Cómo ha sido tan simple Camps de no haber ido a Grecia a estudiar las extrañas razones por las que Tesalia se ha conseguido situar por encima del nivel de corrupción de la Comunidad Valenciana? ¿Cómo se ha podido permitir una cosa así sin que intervengan las auténticas autoridades?
Ahora, sacan a relucir los indignados gobernantes alemanes y los airados dirigentes del Banco Central Europeo, que Grecia les ha estado engañando con sus cuentas desde hace muchos años. ¿De verdad no lo sabían? ¿De verdad hay muchos Estados que digan la verdad sobre sus cuentas a la hora de pedir crédito?
Todos lo sabían, pero lo importante era vender los porsches que fabrica la empresa alemana con sede en Sttugart a los nuevos ricos griegos, a los nuevos ricos españoles, a los nuevos ricos europeos en general. Naturalmente que a crédito, pero no a crédito de las empresas sino de una muy ligera banca y del Estado.
¿Y la banca ignoraba que daba créditos manifiestamente incobrables? ¿Y el gobierno alemán no lo sabía?
Todo era economía-ficción, pero era dinero que entraba en forma de unos papeles en los que alguien escribía y firmaba que algún día pagaría el precio de esos porsches a quien se los vendiera, por ejemplo a Alemania. O trenes, o maquinaria, o a Francia, o a quien sea, pero mañana, a crédito.
¿Que falseaban las cuentas? ¿Cómo Lehmann? ¿Cómo Enrom? ¿Cómo la CAM alicantina? ¿Cómo el Santander o el nuevo reluciente banco del Sr. Rato?
Verdaderamente es una indecencia que una pequeña región de Grecia haya usurpado el primer puesto en el ranking de corrupción a cualquier indigna región española, y especialmente a la que los trapisondistas de los diversos partidos valencianos han defendido con uñas y dientes como la región más corrupta de toda la eurozona. Caiga la vergüenza sobre Fabra, Ripoll y Camps.


España, el pequeño México

Pero lo más irritante es que el ranking de corrupción española no sea comparable al de un país como México. O al menos eso parece. Porque dicen los autodenominados expertos que ese nivel de corrupción mexicano se debe al narcotráfico.
Descansamos. La mayor entrada de droga de toda la Comunidad Europea pasa por España. Es una tranquilidad saber que lo de México es discutible.
Claro que nadie debe olvidar que hubo una guerra no del todo acabada en los Balkanes, que dirigía el ciudadano español Javier Solana, en la que se discutían cosas de no poca importancia.
Una, permitir o impedir que Rusia tuviera una salida al Mediterráneo como ha sido siempre su máxima preocupación, otra, permitir o impedir que la OTAN controlase la costa exyugoslava, con Croacia, Bosnia y Montenegro en primera fila, otra, controlar la ruta del oro blanco desde las regiones productoras (Turquía, Pakistán, Afganistan, Irán) hasta el corazón de la libre Europa, aunque esta última no resultaba ser más que un daño colateral de la guerra,  evidentemente imprevisible. ¿Qué hace la extraña región de Kosovo-Albania ahí en medio, incontrolable?
No sigamos mintiendo. La estrategia económica de lo que son las dos periferias decisivas, España y los Balkanes, se llama dinero negro. Claro que gracias a un Estado miembro fundador de la Comunidad Europea llamado Luxemburgo, a otro Estado europeo no miembro de la Comunidad llamado Suiza, y a un conjunto de semiestados internos, integrados de hecho y prácticamente de pleno derecho en la Comunidad, llamados Liechtenstein, islas del estrecho, Gibraltar, Mónaco, etc., verdadero entramado de paraísos fiscales. ¿O alguien hay que pueda decir que no se sabía el truco?
Lo que pasa es que en el llamado Reino de España y, en parte, en la verde Irlanda, se estaban intentando establecer posiciones cercanas a la de estos semiestados y eso es bastante más complicado.
Países donde sólo paguen impuestos los pobres y los tontos, donde los ricos tengan un estatus al margen de la Hacienda Pública, donde la justicia sea absolutamente dependiente, no de los gobiernos, que pintan poco, sino de los poderes reales, que no saben de colores políticos. Como en Luxemburgo, contando con que en este Estado los jueces pueden ser justísimos porque el Parlamento sólo aprueba leyes que les eximen de prevaricar, sin contar con que en un enclave de sólo seiscientos mil habitantes no resulta demasiado complicado que directamente todos sean ricos, y en España, con cuarenta y cinco millones de habitantes, las cuentas no salen.
La conclusión es simple: España era absolutamente necesaria para la Comunidad Europea. No por esas zarandajas del consumo, que desde luego era parte importante del trato pero no la esencial, sino porque hacia falta un verdadero fabricante de gigantescas masas de dinero negro que hicieran funcionar seriamente una buena parte de la economía de toda Europa. Ese ha sido nuestro triste papel y lo hemos cumplido a la perfección, no como esa chapuza de los griegos que no ha sido más que una broma comparada con lo nuestro. Esa es la verdadera razón por la que no se puede permitir que caiga España, y por tanto no se puede permitir que caiga nadie, ni Grecia.
Pero nadie crea que eso del dinero negro se hace tan a pelo como en México, se hace pasando por inmobiliarias y bancos. Y jueces, registradores y notarios. Si no, en una regulación tan fina como la de la Comunidad, resultaría imposible, y eso no le conviene a casi nadie, o al menos, a casi ningún poder real.


México, la pequeña China

Y lo de México no es nada comparado con lo que se está gestando en China. Crecimiento del 9 % anual, desplazamiento masivo del campo a la ciudad, un quinto de la población mundial, régimen político socialdemócrata con código penal drástico y corrupción generalizada, y un mecanismo interno de sociedades de apoyo financiero-comercial cerradas que no admiten fácilmente fallos.
De ese 9% de incremento del PIB anual en todo el país, le corresponde a la más próspera región, Shanghay, un 14%. Pero siempre hay un ¡Ay! De ese 14% un 9% se debe a la construcción y venta de viviendas, a la cruda especulación inmobiliaria.
Hay dos índices para interrogarse sobre la economía china: el mercado del cobre y el de petróleo. El de cobre porque es esencial para la construcción y las infraestructuras y está enormemente localizado, y el del petróleo porque China no lo produce. Y un tercero: el de la alimentación, porque a mil setecientos millones no es fácil ponerles la mesa cada día.
Pues, el de cobre está todavía en crecimiento, pero ya con serias dudas de futuro, el del petróleo, sigue imparable pero no crece, el de productos alimenticios está en suspenso desde hace meses, sin que nadie esté demasiado seguro de por qué.
Todos lo saben, la burbuja inmobiliaria en China está a punto de estallar, y como toda burbuja, irremediablemente. Las deudas acumuladas no salpican demasiado fuera del país dado el sistema (demasiado parecido al español) por el que la banca es regional y sus bromas de mal gusto se disimulan por la corrupción, la inescrutable contabilidad y su situación cortocircuitada con la contabilidad general del Estado. O sea que la contabilidad general del país es de lo más correcta, pero elude la deuda de las regiones y de los particulares, la de la banca local y la de las promotoras. ¿Les suena la fórmula?
Pero China no es la comunidad Murciana, es la quinta parte del mundo y es quien respalda por ahora la estabilidad del dólar y del euro comprando moneda y deuda de estas áreas.
Y la economía China no es como la occidental, es un poquito más complicada, si bien en el fondo es la misma. Las estructuras tradicionales del comercio y las finanzas están profundamente imbricadas con la estructura política y con las estructuras económicas oficiales. Luego, todas son tan falsas, tan en negro, como las de Lehmann Brothers o la economía griega, pero a lo bestia. Y nadie crea que los poderes económicos reales, los de las estructuras oficiosas, son más suaves que los mexicanos. Son aún más duros, por eso nunca pasa nada, porque en China todo el mundo lo sabe, y ese es el poder político real, sea bajo el nombre que se quiera, por ejemplo Partido Capitalista de China, único, omnipresente y todopoderoso, diríamos que casi eterno, como casi todo en China.
Así que deberemos concluir que efectivamente el orden (?) mundial está en evidente e inminente peligro.