domingo, 26 de agosto de 2012

SOCIMI: GATO POR LIEBRE


El gobierno arma una gran zapatiesta con un denominado Proyecto de Ley dedicado en teoría a fomentar el alquiler de viviendas. El proyecto flota por aires celestiales decretando que cuando un inquilino deje de pagar su alquiler al arrendatario, se le pondrá en la calle irremisiblemente en diez días. Para ello aclara que los juzgados actuarán con semejante premura y llamativa eficacia.
Luego añaden diversas nimiedades sobre tecnicismos variados de escasa importancia, que en realidad lo único que hacen es dejar un poco más desnudo al inquilino con problemas. Poca cosa respecto a la actual legislación, ya de por sí bastante ineficaz y poco rigurosa ni para el arrendador ni desde luego para el inquilino.
Pero mirando despacio el anteproyecto se lee al final un apartado referido a curiosos temas fiscales de ámbito desconocido para la inmensa mayoría de los ciudadanos.
El último año de la malhadada gestión de aquella gran líder político-financiera de cuyo nombre ya casi nadie se acuerda siquiera, y que instruía al Sr. Zapatero de cosas de las que ignoraba todo, se aprobó una ley que creaba unas curiosas sociedades: las SOCIMI.
La reforma actual pretende mejorarlas más todavía.
Las SOCIMI son unas sociedades mercantiles de inversión, cuya especialidad es la promoción urbanística en su ámbito específico del alquiler y venta de inmuebles urbanos. Esto quiere decir que son sociedades mercantiles que teniendo diversas propiedades inmuebles gestionan su venta o alquiler como actividad prácticamente exclusiva. O sea que son sociedades creadas para inmobiliarias, constructoras y bancos.
En su origen estaban prácticamente libres de impuestos y sus accionistas libres de impuestos sobre sus beneficios. Jauja.
Teóricamente deben ser sociedades que coticen en bolsa salvo que estén erradicadas o sean propiedad de empresas similares ubicadas fuera del territorio nacional. O sea que estarán o no cotizadas en bolsa según les de la real gana a sus propietarios.
Y así unas cuantas ventajillas más de tipo fiscal.
La reforma del gobierno actual consiste en eliminar la totalidad de los impuestos que pudieran generarse por estas sociedades. Mucha más jauja.
Conclusión: se crea el famoso banco llamado hipócritamente malo (¿Hay bancos buenos? ¿Para quién?), se le endosan todos los terrenos inconstruibles de los grandes bancos y cajas podridas, todos los miles de apartamentos y pisos en vía de declaración de ruina y todos los acosados invendibles este banco monta unas cuantas sociedades de estas y todos perdemos menos ellos. Francamente muy gracioso.
Y no olvidemos que para salvar a las promotoras en ruinas como las de los Srs. Ger o Florentino, etc., lo mejor es que se les facilite el que a cambio de sus préstamos incobrables a las cajas y bancos hagan entrega al precio de los libros contables y no al de mercado de sus miles de apartamentos y terrenos y así queden limpias y saneadas, que esos bancos y cajas se los vendan con cierto razonable descuento al banco putrefacto, y que este los compre con nuestro dinero, prestado por el gobierno a cambio de nuestra educación, sanidad, servicios sociales, etc., y además no paguen impuestos.
Es una pieza fundamental en la magna obra del triunfo final de la gran banca. Francamente: grandes ideas. Se entiende que se hable mucho, incluso demasiado, de los grandes problemas del alquiler, y nadie quiera hablar de esta curiosa particularidad de la ley. Si nadie dice nada desde la ciudadanía es que nos lo merecemos.
Esa es en realidad lo único real de este proyecto de Ley. No se habrá creído nadie que hay juzgados en España que en diez días resuelvan no ya un procedimiento judicial, sino simplemente sea capaz de admitirlo a trámite. Y el mismo gobierno que nos dice tales tonterías se ha negado a ampliar la plantilla de jueces, fiscales y funcionarios judiciales porque resulta que ¡hay que ahorrar!

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